Uno de cada cinco niños de la ciudad
de México que cursan el primer grado de primaria lo
hacen en un contexto de leve, moderada y hasta grave desnutrición,
advirtió el Presidente de la Comisión de Derechos
Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Emilio Álvarez
Icaza Longoria, y agregó: “Se requiere una política
pública que enfrente la situación de pobreza
para que no estudien con hambre y estén en posibilidad
de aprender, de controlar y dominar el proceso educativo”.
En el marco de la firma del Convenio de Colaboración
entre la CDHDF, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF) y la organización Servicios a la Juventud
(SERAJ), A.C., citó cifras dadas ha conocer en 2006
por el Instituto Nacional para la Evaluación de Educación.
Asimismo, el Ombudsman capitalino refirió
que casi 18% de la población entre los cero y los 17
años que habitan en el Distrito Federal, no cuenta
con agua en el interior de su vivienda; casi 8% no cuenta
con drenaje; 39% habitan en viviendas con hacinamiento; y
51% no tiene acceso a seguridad social, de acuerdo con los
datos del Informe 2006 “La Infancia Cuenta”, de
la Red de los Derechos de la Infancia.
Sin embargo, refirió, como señala el Diagnóstico
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de los Derechos
Humanos, que aunque hay menos mortalidad y desnutrición
infantil y más niños asisten a la escuela, “todavía
hay una importante brecha que cerrar para llegar a la meta
del pleno cumplimiento de los derechos de la niñez”,
debido a que subsisten fenómenos como el de la discriminación,
violencia y pobreza.
La Directora General de la organización Servicios
a la Juventud (SERAJ), A.C., Teresita Lanzagorta, quiso dejar
claro a las autoridades federales y del Distrito Federal,
así como al sindicato de maestros, que “la educación
no es un campo de poder, que los niños y jóvenes
no merecen ser rehenes de disputas políticas”
y les pidió estar a la altura de la exigencia ciudadana
para mejorar la calidad educativa en la capital del país.
Y es que, quien dirige una organización que desde
hace 22 años trabaja en proyectos de formación
de jóvenes y de acompañamiento a proyectos e
iniciativas juveniles, advirtió, “más
de 270 mil menores de 18 años fuera de los centros
educativos merecen una respuesta pronta y una acción
consistente y concertada para ser incluidos en la educación”.
Teresita Lanzagorta dijo también que junto con UNICEF,
a través de la iniciativa “Todos los Niños
en la Escuela”, ha logrado generar propuestas para el
pleno acceso a la educación de infantes y jóvenes,
incluyendo indígenas, trabajadores, en reclusión
o con algún tipo de discapacidad; así ubicar
factores de violencia entre las causas de deserción
escolar en los niveles secundaria y bachillerato.
En respuesta a esa situación, explicó que
el Convenio de Colaboración deberá atender acciones
como la participación de autoridades, Organizaciones
de la Sociedad Civil, empresarios y universidades e instituciones
académicas para que en cada una de las 16 delegaciones
políticas que conforman el Distrito Federal se involucren,
conozcan y enfrenten su problemática en la educación.
También deberá fomentar la participación
de los jóvenes para reducir la deserción escolar
mediante el trabajo con maestros y padres de familia para
lograr los espacios y modelos pertinentes. Otra línea
es la de inclusión de niñas, niños y
jóvenes en situaciones especiales –indígenas,
discapacitados o en conflicto con la ley- en la educación.
El Convenio de Colaboración permitirá la formación
de los docentes en materia de derechos humanos a través
de un Diplomado, con el fin de conocer y aplicar sus valores
cultura en el campo educativo.
En tanto, el Oficial de Programas de UNICEF en México,
Marcelo Mazzoli, se refirió a la capacidad para construir
una verdadera escuela en la que los niños aprendan
habilidades para la vida, bajo la premisa no sólo de
que la democracia sea para los niños, sino de que los
niños hacen bien a la democracia.
De igual forma, destacó la oportunidad estratégica
para el desarrollo nacional que significa construir entre
los diversos actores sociales como una misma estrategia, la
educación desde la infancia.
Emilio Álvarez Icaza Longoria dijo que un ejemplo
del proceso en que las Organizaciones de la Sociedad Civil
pasaron de la protesta a la propuesta y de incorporarse incluso
al diseño de la política pública en materia
de educación, es SERAJ, que además ha logrado
coincidir con los modelos de UNICEF, en beneficio de las niñas,
niños y jóvenes de la ciudad de México.
Recordó que anteriormente, SERAJ y UNICEF, junto con
la CDHDF, han participado de manera determinante en las discusiones
sobre la Ley de Menores en Conflicto con la Ley, desde una
perspectiva de los derechos humanos para evitar que se les
coloque en una situación de predelincuencia por su
apariencia, “los castigan por cómo son y no por
lo que hacen”.
En la firma del Convenio de Colaboración participaron
también Beatriz Chávez García de Muro,
Presidenta de SERAJ y Daniel Ponce Vázquez, Director
General de Educación y Promoción de los Derechos
Humanos de la CDHDF.