El Presidente de la Comisión de Derechos
Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Emilio Álvarez
Icaza Longoria, se pronunció por la inclusión
de los derechos humanos ambientales en la agenda metropolitana
que, advirtió, significan la existencia misma de la
ciudad de México.
Durante la firma del Convenio Marco entre la Delegación
Tláhuac y la CDHDF, señaló también
que en esta visión de dimensión metropolitana
la ciudadanía debe entender que las alternancias no
necesariamente significan retrocesos en las coordinaciones
de los gobiernos: “Hoy tenemos un desafío de
la mayor importancia. En la ciudad y en Tláhuac gobierna
el PRD, en municipios colindantes del Estado de México
gobierna el PRI y a nivel Federal está el PAN”.
En ese contexto, agregó, la pluralidad es un signo
característico del contexto político, pero para
beneficio de las y los ciudadanos, en los que hay que tomar
decisiones metropolitanas, por ejemplo en el tema del agua.
Al respecto, comentó que la Comisión comparte
con la autoridad delegacional la preocupación por la
pérdida de glaciares del Popocatépetl y del
Iztlacíhuatl, la afectación de captación
de agua y la contaminación de humedales, así
como las obras públicas mexiquenses que están
impactando negativamente a los pobladores de Tláhuac,
pues no son decisiones tomadas integralmente, sino parciales
y que conflictúan la convivencia.
“Se ha hablado de un Consejo de La Cuenca, en el que
la Comisión está interesada en participar, en
la lógica de los derechos humanos ambientales, como
el derecho a un medio ambiente sano y ecológicamente
equilibrado. Una parte importante de la sobrevivencia de la
ciudad se juega en la captación de agua, en defensa
del suelo de conservación y en la construcción
de medios equilibrados”.
Explicó también que la CDHDF trabaja desde
hace un año con autoridades de Tláhuac en la
recomposición del tejido social, lastimado por los
linchamientos ocurridos en esa demarcación, en el pueblo
de San Juan Ixtayopan, en noviembre de 2004. Dijo que el proceso
social debe intensificarse para entender puntualmente los
hechos y contribuir a la dignificación de Tláhuac:
“Ahí, como dicen las y los propios vecinos, hay
gente honesta, trabajadora y que se esfuerza todos los días”.
Otro proceso común se refiere, explicó, a la
necesidad de que en la reforma política del Distrito
Federal se contemple que los gobiernos delegacionales, electos
democráticamente, tengan atribuciones para resolver
en los mejores términos las necesidades de la ciudadanía:
“Hoy por hoy están en una fórmula incómoda.
Queremos que en el centro de las políticas públicas
esté la perspectiva de los derechos humanos. Queremos
que haya servidores públicos de seguridad y de participación
ciudadana con capacitación y enfoque con perspectiva
de género, que permita poner en el centro a los derechos
humanos”.
El tercer proceso, agregó, es una combinación
de agendas entre los derechos humanos a un medio ambiente
sano y ecológicamente equilibrado, por el papel ecológico
de Tláhuac en materia de conservación del suelo
y en la recarga de los mantos acuíferos, que significan
la sobrevivencia de la ciudad.
Recordó que las primeras experiencias de la CDHDF
con las unidades móviles de educación para el
ejercicio de derechos, llamadas las “Casitas de los
Derechos”, fueron precisamente en las comunidades más
alejadas en Tláhuac. “Hemos podido compartir
con Participación Ciudadana y con Seguridad Pública
algunos modelos piloto de gestión con perspectiva de
derechos humanos”.
El Jefe Delegacional de Tláhuac, Gilberto Ensástiga
Santiago, llamó la atención sobre el esfuerzo
que se requiere para enfrentar los problemas sociales de esa
demarcación, tales como la violencia familiar, que
si bien no es superior a la del resto de la capital, sí
alcanza altos niveles en las estadísticas de la Procuraduría
General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), por el número
de denuncias.
Asimismo, reconoció que persiste la violencia tanto
dentro como fuera de las escuelas, debido a la desintegración
familiar y a la precariedad económica de los habitantes,
además del impacto de la violencia mediática.
Dijo que después de los sucesos ocurridos en noviembre
de 2004 en San Juan Ixtayopan, se escucharon opiniones que
rayaron en lo grotesco o que explicaban los linchamientos
como resultados de las condiciones económicas o de
marginalidad de los pobladores de Tláhuac.
Los argumentos se extendieron a todas las comunidades rurales
del Distrito Federal, agregó, precisamente porque casi
60% del territorio rural capitalino corresponde a Tláhuac,
a sus 7 pueblos originarios, donde la identidad y el arraigo
son fundamentales, pero que marcan también su fractura
con la ciudad: “Se han desatendido a los pueblos de
esta ciudad, aunque son regiones importantes para la conservación
de la identidad y las tradiciones de la ciudad”.
Por lo anterior, expresó que el trabajo con la CDHDF
permitirá promover entre las niñas, los niños,
los ciudadanos y los elementos policíacos una forma
diferente de pensar y actuar respecto de la violencia: “Va
a ayudar a generar una conciencia más comprometida,
solidaria y responsable con el papel que cada quien debe jugar”.
Al coincidir con el Jefe Delegacional, Álvarez Icaza
Longoria se refirió a la necesidad de generar oportunidades
que permitan a las madres de familia ejercer su derecho al
trabajo o a la salud o el derecho a la cultura, como un factor
de identidad social, al que habría que apelar en el
proceso de construcción de ejercicio de derechos, con
centro en los derechos humanos.
En la Firma del Convenio Marco estuvieron presentes, por
parte de la CDHDF, la Coordinadora de Asuntos Jurídicos,
María del Rosario Laparra Chacón, y el Director
General de Educación y Promoción de los Derechos
Humanos, Daniel Ponce Vázquez; así como la Subdirectora
de Equidad y Género, Patricia Mendoza Mendoza; la Jefa
de la Unidad Departamental de Mantenimiento de Unidades Habitacionales,
Araceli Santacruz Suárez; el Director General de Participación
Ciudadana, Rubén Escamilla Salinas, y el Director de
Seguridad Pública, Luis Alberto Meléndez Ortiz,
por parte de la Delegación Tláhuac.