El Presidente de la Comisión de Derechos
Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Emilio Álvarez
Icaza Longoria, reveló que el Organismo a su cargo
recibió, de enero a junio de este año, 231 quejas
en contra de funcionarios de la Procuraduría General
de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y de la Secretaría
de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) por
maltrato infantil y juvenil.
Al presentar el Primer Diplomado “Violencia hacia la
Población Infantil y Adolescente desde la Perspectiva
de los Derechos Humanos y la Salud: Por una Convivencia Sin
Violencia” (De la Prevención a la Atención
y Protección), reiteró que las autoridades sancionan
por la apariencia y no por el acto. “Se detiene a los
jóvenes por cómo vienen vestidos, porque creen
que son presuntamente delincuentes o peligrosos, no por lo
que han hecho”, apuntó.
Álvarez Icaza Longoria subrayó la necesidad
de que las y los jóvenes no sean puestos en situación
de predelincuencia, en especial aquellos que se encuentran
en situación de calle. En una dinámica de inseguridad,
afirmó, se requiere repensar el incremento de las medidas
punitivas.
Sostuvo que las y los jóvenes que corren mayor riesgo
de sufrir maltrato son quienes dejan de asistir a la escuela.
Indicó que el 15% de los estudiantes de secundaría
en el Distrito Federal desertan por motivos de pobreza, discriminación
y violencia. “Ese es el grupo que es víctima
de las cadenas del narcotráfico y de la delincuencia
organizada”, recalcó.
El Ombudsman capitalino destacó que, de acuerdo
con el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia en
el Distrito Federal (DIF-DF), en el 2005 se registraron 1239
reportes de niñas y niños maltratados, de los
cuales 800 casos fueron comprobados: Las principales causas
fueron maltrato físico, emocional, omisión de
cuidados y abandono.
“Esta es sólo una pequeña muestra del
grave problema porque se trata de una población que
está en tal situación de riesgo que no tiene
condiciones para la denuncia. En realidad, muchas niñas
y niños se encuentran en la indefensión. Estos
son lo casos más críticos, donde se ha llegado
tal nivel de violencia que la comunidad participa para denunciar”,
sentenció.
El Presidente de la CDHDF enfatizó que el Estado
tiene una responsabilidad para terminar con la cultura paternalista
de madres, padres, maestros o cualquier otro sector que piense
que pueden hacer lo que quieran con las y los niños.
Es imperativo, dijo, generar los mecanismos para proteger
a las personas en riesgo y generar técnicas y capacidades
profesionales para quienes trabajen con este grupo de población
a fin de tener los mejores modelos de intervención.
Álvarez Icaza Longoria comentó que uno de
los mejores ejercicios que se han hecho para detectar esta
problemática fue la Consulta Juvenil 2003 que realizó
el Instituto Federal Electoral (IFE), donde niños y
niñas de entre 6 y 9 años denunciaron abuso
por parte su familia, insultos, golpes y falta de respeto
a su persona.
Por este motivo, afirmó, se requieren refugios y
albergues para atender a niños, niñas y mujeres,
principales víctimas de la violencia intrafamiliar.
El Gobierno capitalino, así como también los
gobiernos federal y estatales, deben asumir que se requieren
esos espacios como parte de una política pública
para contener la violencia.
A su vez, la Directora de Investigaciones Epidemiológicas
y Psicosociales del Instituto Nacional de Psiquiatría,
María Elena Medina-Mora, dijo que de acuerdo con la
Encuesta sobre Maltrato Infantil, de Jorge Villatoro, hecha
a estudiantes de secundaria de Baja California, Yucatán,
Sonora y Tlaxcala, uno de cada cinco reportó haber
sufrido maltratados de sus padres alguna vez en su vida.
Indicó que entre 47 y 60% de las y los estudiantes
manifestaron haber sufrido maltrato emocional. La investigación
encontró que la negligencia hacia los hombres fue más
frecuente en ellos, pues entre 6.7 y 9.7% la reportaron; mientras
que el abuso sexual se enfocó más hacia las
mujeres, con un porcentaje de entre 3.5 y 9.5%.
María Elena Medina-Mora apuntó que en la Encuesta
antes mencionada también se detectó que cada
estudiante que había sufrido abuso físico presentaba
estrés postraumático.
En ese sentido, la funcionaria del Instituto Nacional de
Psiquiatría señaló que el presente Diplomado
pretende avanzar a través de la reflexión hacia
una mejor investigación del maltrato infantil, a fin
de evitar que los autores de la violencia permanezcan impunes.
Por ello, resaltó el hecho de que la CDHDF y el Instituto
recibieron más de 100 solicitudes de personas para
cursar el Diplomado, curso que busca orientar los pasos para
ofrecer protección adecuada a este sector poblacional,
así como identificar los vacíos que dificultan
que los casos se resuelvan con apego a la ley.
Añadió que un segundo objetivo es generar espacios
de debate y análisis entre las Organizaciones de la
Sociedad Civil que trabajan el tema de la violencia hacia
las niñas y los niños, lo que permitirá
fortalecer sus vínculos.
El Primer Diplomado: “Violencia hacia la Población
Infantil y Adolescente desde la Perspectiva de los Derechos
Humanos y la Salud: Por una Convivencia sin Violencia”,
constará de nueve módulos que se desarrollarán
en seis sesiones de trabajo, con un total de 144 horas.