Durante la firma del Convenio Marco de Colaboración
entre la Comisión de Derechos Humanos del Distrito
Federal (CDHDF) y la Oficina en México de la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura (UNESCO), el Ombudsman capitalino, Emilio
Álvarez Icaza Longoria, destacó que las fuerzas
armadas no pueden desarrollar labores de seguridad pública
“porque no es su mandato ni su función”.
No podemos acompañar, subrayó, que los soldados
realicen funciones de policías e insistió en
la necesidad de generar los mecanismos institucionales pertinentes
y convenientes para enfrentar el desafío que representa
la delincuencia organizada.
Álvarez Icaza reconoció que el Ejército
es una de las instituciones con mayor crédito por parte
de los mexicanos, no obstante sostuvo que la labor de seguridad
pública pasa por la coordinación de las instituciones
federales y locales, que implica entender el riesgo social
para las familias y la centralidad de los procesos educativos
en la construcción de la normalidad democrática.
El Presidente de la CDHDF aseveró que desde hace
tiempo se advirtió del incremento de la violencia y
hoy “estamos pagando el costo como país de no
haber tomado medidas para contrarrestar esa problemática”.
En ese sentido, destacó que para la Comisión
es muy importante generar mecanismos de educación y
de trabajo que convoquen a otros actores para poner en la
centralidad el ejercicio de los derechos.
Afirmó que una de las mejores maneras de defender
los derechos humanos es a través de la educación
y por eso la CDHDF cuenta con un área específica,
la primera en su tipo en un Organismo Público de Derechos
Humanos, para crear estos procesos: “Nos importa incidir
en el ámbito educativo para generar en los maestros
y maestras dinámicas que contribuyan a ubicar el ejercicio
de los derechos humanos como parte sustantiva de la formación”.
El Ombudsman capitalino afirmó que la propuesta
de Educación para la Paz y la No Violencia va
ganando terrero en la actualidad. Subrayó que ese ha
sido el centro de la propuesta metodológica de la CDHDF,
junto con las autoridades educativas y las Organizaciones
de la Sociedad Civil.
“Por eso tenemos el Programa de Infancia, La Casa
del Árbol, las Unidades Móviles y los educadores
que van generando experiencias de educación para la
paz y no violencia. Por eso también tenemos el trabajo
de la Comisión en Iztapalapa con el proyecto Juventud
sin Violencia”, apuntó.
Álvarez Icaza señaló que el déficit
de valores democráticos vivido el año pasado,
aunado a las amenazas a las que está siendo sometida
la sociedad como producto de la violencia, hace necesario
poner en el centro la labor educativa.
Por su parte, el Director de la Oficina en México
de la UNESCO, Luis Manuel Tiburcio, afirmó que es fundamental
tener instituciones policiales y militares que garanticen
la paz ciudadana, pero lo que resuelve el problema de la violencia
es la educación.
Expuso que la escuela perdió su dimensión de
centro de socialización y de institución de
valores, por lo que se requiere darle otra dimensión
a fin de aprender a vivir juntos, aprender a vivir al lado
del diferente: “esa es la cuestión crónica-estructural
de todo el combate a la violencia”.
El representante de la UNESCO indicó que los procesos
de cambio no se hacen de un día para otro, sino que
requieren del trabajo conjunto de otras instituciones y organizaciones
para construir un mayor compromiso con los derechos humanos.
En ese sentido, celebró que los medios de comunicación,
a partir de su responsabilidad de informar el acontecer social
y en especial el tema de los derechos humanos, contribuyan
a generar una sociedad fraternal y solidaria.
En la conferencia participaron el Director General de Educación
y Promoción de los Derechos Humanos de la CDHDF, Daniel
Ponce Vázquez, y la Oficial de Derechos Humanos de
la Oficina en México de la UNESCO, Citlalin Castañeda
de la Mora.
El Convenio Marco de Colaboración entre la CDHDF y
la UNESCO, tiene siete líneas estratégicas:
1. |
Realización
de actividades para la formación de servidores
públicos y sociedad civil. |
2. |
Organización conjunta de
congresos, seminarios y eventos especiales. |
3. |
Coedición y el intercambio
de libros para generar una línea editorial en
esta materia. |
4. |
Organización de cursos presenciales
y a distancia. |
5. |
Proyectos conjuntos de investigación.
|
6. |
Intercambio de información
bibliográfica y hemerográfica. |
7. |
Programas de difusión, de
promoción y lineamientos que ayuden al reforzamiento
de los derechos humanos en la ciudad de México. |