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La
CDHDF trabaja para proteger y difundir los derechos
de los adultos mayores en la Ciudad de México. |
Llamado
a erradicar la discriminación y el abandono
que padecen los adultos mayores. |
Las
personas adultas mayores corren el peligro de perder
sus derechos. |
Asesoría
que otorga la CDHDF para que se ofrezca a las personas
adultas mayores una mejor calidad de vida. |
Quinta
Jornada por los derechos de las personas adultas
mayores. |
Atiende
CDHDF queja de anciano amenazado de desalojo. |
Gestiona
CDHDF que adulto mayor siga haciendo uso de Alberca
Olímpica. |
Ayuda
la CDHDF para agilizar la liberación de una
anciana. |
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anteriores. |
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De 740 mil adultos mayores que habitan en el
Distrito Federal, 60% vive en condiciones de pobreza y pobreza
extrema, con lo que carecen de satisfactores básicos
que les permitan vivir su vejez con dignidad, aseguró
José Ernesto Padilla Nieto, de Transfondo, A.C. Además,
tres de cada diez mujeres de más de 60 años son
víctimas de alguna forma de violencia o abuso en sus
hogares, de acuerdo con un estudio que realizó el año
pasado el Instituto Nacional de Estadística, Geografía
e Informática (INEGI).
Lo anterior tiene que ver también con
la imagen social negativa y desfavorable hacia los ancianos,
que propicia relaciones de desigualdad, exclusión, discriminación
y marginación hacia los adultos mayores, agregó
el integrante de la asociación civil apoyada por la Comisión
de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) y el Instituto
Nacional de Desarrollo Social (Indesol), a través del
Programa de Coinversión Social 2005: “estamos ante
la falta de una política integral con un enfoque gerontológico
sobre el tratamiento de la vejez por parte de las instituciones
gubernamentales”.
Trasfondo, A.C. se constituyó en 1993
para investigar temas sobre adultos mayores y niños,
entre otros, así como para formar educadores que atiendan
a ambos sectores. En los últimos cinco años han
desarrollado proyectos de capacitación y sensibilización
sobre el proceso de envejecimiento, la imagen social positiva
de la vejez, violencia hacia ese sector,
valores y derechos humanos de los adultos mayores en el Distrito
Federal, el estado de México y Morelos.
El representante legal
de la asociación civil advirtió que la situación
actual de los adultos mayores propicia escenarios cada vez más
peligrosos, como el de los más de 23 homicidios de ancianas
en la ciudad de México: “en parte porque viven
solas y no cuentan con suficientes redes de apoyo que eviten
esos ilícitos, además de que no se ha desarrollado
un programa que permita interesar, sensibilizar más a
la sociedad en términos de cuidar, proteger a sus ancianos,
entre otras razones”.
Dentro de la diversidad
de factores, Padilla Nieto subraya las condiciones de pobreza
en las que viven las y los ancianos: “cuando la gente
no tiene para cubrir sus necesidades básicas desarrolla
un estado de tensión, irritabilidad y enojo. En la búsqueda
de opciones para satisfacer sus necesidades y canalizar el estrés
al interior de los hogares se descarga un comportamiento violento
sobre aquellos a quienes se visualiza como débiles, vulnerables
o poco protegidos; en este caso, con actos y actitudes donde
se pone en riesgo la integridad y la dignidad de la personas
adulta mayor”.
Aunque reconoció
la labor de las autoridades para advertir a la población
adulta mayor que esté alerta y tome las medidas de precaución
que eviten más homicidios, dijo que “esto no tendría
porqué suceder si se desarrollara un programa articulado
entre los distintos agentes institucionales de la ciudad de
México, de acciones vinculadas hacia el fomento de redes
de apoyo emocional, material y de información para las
personas mayores”.
No obstante, afirmó
que a la par de acciones como la de las tarjetas Sí Vale,
del Gobierno del Distrito Federal, se requiere desarrollar un
programa que vincule a la comunidad y a las familias que conviven
con ancianos, que los capacite y oriente y les proporcione elementos
para que acerquen una mayor calidad de atención, apoyo
emocional, servicios materiales e información a los adultos
mayores sobre sus derechos. “Los ancianos seguirán
resolviendo algunas necesidades de alimentación y salud,
pero eso no les garantiza una mejor calidad de vida”.
En el fomento a las redes
de apoyo para que los ancianos no permanezcan tanto tiempo solos
y sus comunidades pongan mayor atención hacia sus necesidades,
en particular de quienes viven solos, debe existir un programa
educativo para “que las personas mayores fortalezcan su
autoestima, manejen su independencia, su autonomía, incluyendo
el desarrollo de acciones de socialización con quienes
están cerca de ellos, que les lleve a incorporarse a
grupos o a asociarse con otros para proporcionarse ayuda mutua,
para autoprotegerse”.
Padilla Nieto señaló
que, según estimaciones del INEGI, aproximadamente en
el 36.2% de los hogares en que habita una mujer mayor de 60
años, ésta es víctima o ha padecido alguna
forma de violencia o abuso, ya sea físico, psicológico,
sexual, económico, abandono o despojo financiero. “La
cifra es probablemente más alta, pero las instituciones
responsables de saber de esos casos no tienen el personal especializado
ni un sistema de registro sobre el abuso y la violencia contra
las personas mayores; además la gente no se queja, le
da vergüenza denunciar que es objeto de maltrato por parte
de sus hijos, cónyuges o parientes, lo cual limita la
posibilidad de conocer el número de casos en la ciudad
de México”.
Además de fomentar
que los ancianos conozcan sus derechos, Padilla Nieto dijo que
es necesaria la creación de redes de apoyo con los vecinos
y familiares, pues los adultos mayores deben saber con quién
pueden contar en forma inmediata. “Mucho del problema
de las víctimas de asesinato es que se mantenían
aisladas de los familiares y de la comunidad. Necesitan aprender
a buscar sus apoyos, entre los vecinos, sus familiares y las
instituciones”.
La familia y la comunidad
deben generar una red de apoyo hacia sus ancianos: que se turnen
para cuando está una persona sola, acudir a preguntar
sin necesita algo, visitarlos de tres a cuatro veces al día,
con la idea de saludarlos y platicar con ellos.
VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS DE
LOS ADULTOS MAYORES
Son varios los derechos de las personas adultas
mayores que más se violan, pero el primero tiene que
ver con la discriminación por edad: “Todas las
personas que rebasan los 60 años son objeto de discriminación
en el sector laboral”, afirmó Ernesto Padilla.
Además, padecen abuso por parte de familiares, que los
despojan de sus bienes y propiedades, comentó el representante
de Transfondo, A. C.
También sufren el incumplimiento de
sus Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESC),
de acuerdo con los instrumentos jurídicos internacionales,
así como en la legislación federal y local. Alrededor
de 60% de los ancianos en la ciudad de México, señaló
Ernesto Padilla, no tiene protegido su derecho a la salud, porque
no son derechohabientes de las instituciones de seguridad social
(algunos sólo son beneficiarios por parte de sus hijos
o cónyuges), se les niega atención médica
y en instituciones del sector público reciben atención
de baja calidad y malos tratos al realizar alguna gestión;
la atención, asesoría y apoyo que reciben no es
de personal especializado en geriatría ni hay suficientes
medicamentos para sus padecimientos más comunes, tales
como tumores malignos, enfermedades cardiovasculares, osteoporosis,
hipertensión arterial, incontinencia urinaria y diabetes,
algunas de las cuales son también las principales causas
de mortandad en esa población.
En cuanto al derecho a la educación,
mencionó que tres de cada diez personas adultas mayores
no saben leer ni escribir y cinco de cada diez no completaron
su educación básica. La alfabetización
por parte del Instituto Nacional para la Educación de
los Adultos (INEA), no responde a necesidades de la población
adulta mayor, ni posibilita que vivan la vejez en forma gratificadora,
digna, positiva, solidaria, activa y saludable, como tampoco
existe un programa de educación con contenidos de interés
y de utilidad para las y los ancianos de la ciudad de México.
Añadió que 73% de adultos mayores
no cotizaron para una pensión en algún sistema
de seguridad social y la media pensión que otorga el
Gobierno del Distrito Federal (GDF), a través de la tarjeta
Sí Vale, sólo la reciben unas 350 mil personas,
pues quienes tienen entre 60 y 70 años no son beneficiarios
de esa ayuda económica ni servicios médicos.
Otro derecho insuficientemente protegido es
el de la recreación y la cultura, agregó, pues
aunque el GDF organiza con cierta frecuencia eventos para que
los adultos mayores asistan y se distraigan, no se fomenta la
recuperación de experiencias de los adultos mayores.
En cuanto al derecho a vivir con seguridad económica
durante la vejez, más de 60% de los adultos mayores en
la capital del país viven con menos de un salario mínimo
y no tienen acceso a un ingreso fijo, lo que lacera seriamente
sus condiciones de vida.
APOYO DE LA CDHDF E INDESOL
La CDHDF e Indesol, a través del Programa
de Coinversión Social 2005, apoyaron a 14 organizaciones
civiles que participaron en el Programa de Fomento a Iniciativas
Ciudadanas en Materia de Educación y Promoción
de los Derechos Humanos en el Distrito Federal. Transfondo,
A.C. recibió apoyo para desarrollar su Proyecto de
Educación No Formal para el Aprendizaje, Aplicación
y Defensa de los Derechos Humanos con Personas Adultas Mayores
en el Distrito Federal, cuyo objetivo es formar educadores
en derechos humanos de los adultos mayores.
Es a través de este tipo de acciones
y programas que se orienta a los ancianos sobre las distintas
formas de abuso y violencia y es así que empiezan a perder
el miedo y la vergüenza para acudir a alguno de los Centros
de Violencia Intrafamiliar o a alguna Agencia del Ministerio
Público para presentar su queja o denuncia contra el
cónyuge o el cuidador familiar.
El Programa de Educación No Formal
para el Aprendizaje, Aplicación y Defensa de los Derechos
Humanos con Personas Adultas Mayores en el Distrito Federal,
coordinado por Transfondo A.C., prepara desde julio de este
año a 60 personas, incluyendo a jóvenes, que deseen
formarse como educadores en derechos humanos de unos 700 adultos
mayores en las delegaciones Iztapalapa, Xochimilco y Azcapotzalco.
El objetivo, a decir de Ernesto Padilla, “es
formar voluntarios locales para que desarrollen un programa
educativo no formal que permita a los adultos mayores disponer
de elementos para que conozcan, defiendan, protejan y ejerzan
plenamente sus derechos. El programa vincula también
a los familiares, a personas de la comunidad y a las autoridades
locales, para impulsar un movimiento amplio en contra de todas
las formas de discriminación, violencia, abuso y exclusión
hacia las personas mayores”.
Los voluntarios capacitados por Transfondo
A.C., adquieren conocimientos en derechos humanos en general,
derechos humanos en México, derechos humanos y la no
discriminación, sobre la vejez y el proceso de envejecer,
sobre valores de la convivencia democrática, sobre abuso
y violencia contra adultos mayores y sobre Derechos Económicos,
Sociales y Culturales (DESC), en talleres de 10 a 14 horas por
cada contenido. Posteriormente, cada educador desarrolla los
temas en los grupos de adultos mayores.